Conoce la hipoteca de cambio de casa

Si quieres cambiar de casa pero todavía no has podido vender tu vivienda actual, existe una solución mediante la hipoteca cambio de casa o hipoteca puente.

 

Con este tipo de hipoteca se obtiene:

  • Todo el importe que vas a necesitar para la compra de tu nueva vivienda, incluidos los gastos.
  • Pagarás una cuota que se ajuste a tus posibilidades económicas desde el primer momento.
  • Dispondrás de un período de entre 6 meses y hasta 5 años para vender tu vivienda actual evitando malvender tu casa.
  • El préstamo hipotecario se garantiza con las dos viviendas, la actual y la que se quiere comprar, y una vez que se haya vendido esta primera, se reducirá la cuantía del préstamo y solo quedaría la garantía de la nueva vivienda, con un préstamo hipotecario normal sobre la nueva casa.

Dentro de las condiciones básicas que puede ofrecer este tipo de préstamos están: una financiación máxima de hasta el 100% del valor de la tasación de la casa que se compra y el plazo máximo de amortización suele ser de hasta 40 años.

No obstante, no todos los bancos ofrecen esta opción y normalmente el perfil de cliente al que se la suelen conceder suele tener unos ingresos más altos y debe aportar una cierta solvencia económica.

Para el cliente, tampoco todo son ventajas, ya que en el caso de que no se vendiera la casa antigua, las cuotas comenzarían a subir, y si no se pudiera hacer frente a los pagos, el banco podría quedarse con las dos viviendas.

Aun así, se trata de una buena solución para poder cambiar de casa, sin tener que vender tu vivienda actual con prisas y a un precio que no te convence.

Con la hipoteca cambio de casa o hipoteca puente no te arriesgarás a perder la casa que deseas.

nueva ley hipotecaria

Guía de la nueva Ley Hipotecaria

La nueva Ley de Crédito Inmobiliario, más conocida como nueva Ley Hipotecaria entró en vigor el pasado 17 de junio. Se trata de una Ley que llega con más de 3 años de retraso y con algunas polémicas y que finalmente ha convertido a España en el último país de Europa en transponer esta directiva comunitaria.

Una de las cosas más importantes a tener en cuenta es que no va a tener un carácter retroactivo, de modo que la nueva Ley Hipotecaria no se aplicará a los contratos firmados con anterioridad a la entrada en vigor de la norma.

Entre los muchos beneficios de esta nueva Ley cabe destacar la protección del consumidor, la transparencia y el reparto de gastos más equitativo entre el cliente y la entidad bancaria. Con los dos primeros, lo que se pretende es reducir las demandas que el sector ha estado recibiendo en los últimos años, entre otras cosas por temas como las cláusulas suelo o el IRPH. En cuanto al punto de los gastos, la norma reparte de una forma más equitativa los costes de formalización de la hipoteca evitando que el cliente lo pague todo de modo que a partir de ahora, solo pague la tasación y las copias del notario.

La nueva Ley Hipotecaria va a significar el inicio de la diversificación de la oferta, es decir, los bancos intentarán captar al cliente que busque la financiación para la compra de una vivienda bajando o subiendo sus tipos de interés, lo importante es que el cliente podrá comparar y decidir cuál es el que mejor se adapta a sus necesidades.

Asimismo, esta Ley facilita la subrogación de la hipoteca y prohíbe las vinculaciones, de manera que los bancos no podrán obligar a un cliente a contratar un seguro u otro producto para concederle la hipoteca.